miércoles, 21 de abril de 2010

Fin Capítulo I



«Carlos esperaba impaciente a que Manolo empezara a hablar, su corazón le latía con fuerza y un mal presentimiento le golpeaba constantemente. Estaba seguro que algo iba a suceder.

  • Amigos, -comenzó Manolo- siento enormemente tener que reuniros para daros estas noticias. Nos han avisado desde España que se ha firmado un acuerdo entre Brasil y Perú para crear más carreteras y por tanto desforestar parte del Amazonas.


Se produjo un murmullo de alivio ante la urgencia de la reunión. Ese rumor se llevaba oyendo desde hacía décadas y que se firmase ese acuerdo era algo que todo el mundo ya se esperaba.

  • Por favor, silencio que no es eso lo grave. Han comenzado revueltas entre los indígenas y ha habido una masacre. Han muerto ya 46 personas y según ha sido el Escuadrón de Emergencia de Trujillo.


Todos guardaron silencio. El Escuadrón era como la policía normal pero le amparaba una ley en la que un policía podía hacer cualquier cosa en cumplimiento de su deber. Desde la aparición de esa ley, Perú se había convertido en una guerra constante. La policía tenía el gatillo fácil y se creían con derechos de cualquier actuación. Eso provocó que las comunidades indígenas se comenzaran a unir para defenderse.

  • Pero hay más. El gobierno ha enviado a los militares a la selva, para sofocar las protestas. De ahí que hayamos oído el movimiento de tropas hace unos días. Están relativamente cerca y no sabemos cómo nos puede afectar. Por favor ruego que estemos todos en calma, que sigamos con nuestras actividades e intentemos no involucrarnos.

  • Pero tenemos que hacer algo por nuestros hermanos –dijo uno de los responsables del poblado, conocido por todos por Freddy.

  • Sé que es difícil ahora mismo, pero tenemos que tener paciencia y esperar a ver cómo se suceden las cosas. El hospital estará abierto las 24 horas del día. Vamos a necesitar voluntarios porque estoy seguro que irán llegando heridos, aunque espero equivocarme.

  • Por eso mismo, tenemos que defendernos. –volvió a protestar Freddy.

  • ¡No! –dijo el más anciano del poblado, al que todos respetaban por haber sido descendiente de las montañas sagradas, es decir, de los famosos Jíbaros.- Estoy con el señor Manolo, debéis escuchar, ahora mismo estamos rodeados. Hacia el sur está la capital y la policía como sabemos es demasiado susceptible. Y los militares están hacia el Amazonas. Debemos quedarnos todos aquí para atender a los posibles heridos y a todas las necesidades que les puedan surgir.

  • Sin hacer nada.

  • No Freddy vamos a proporcionarles la mejor ayuda de todas. Haced llegar la voz, que aquí pueden traer a los niños para protegerlos y los heridos para curarles. Somos un poblado reconstruido por una ONG y debemos dar esa imagen de ser sólo un lugar humanitario, así no nos atacarán aquí.


Todo eran murmullos, de vez en cuando alguno se levantaba para preguntar o sugerir ideas pero al final se votó hacer caso al anciano Apu (jefe, ya que nadie le llamaba por su verdadero nombre).


Tras la reunión se abrieron unas listas para que se apuntaran como voluntarios a las diferentes actividades acordadas: enfermería, organización de todas las materias, alimentación y escuela. Además se decidió crear un comité de sabios para ir decidiendo lo que fuera surgiendo importante. En él estaban tanto Manolo y Carlos más dos integrantes de la ONG, como cinco personalidades importantes para el poblado, entre ellos Freddy y Apu.


Carlos seguía con su mal presentimiento. No podía evitarlo y así se lo dijo a Manolo cuando se quedaron solos en la oficina. Éste tampoco tenía claro como Apu que no les fueran a atacar, pero no podían hacer nada si no esperar.»

2 comentarios:

estherysumundo dijo...

Hola guapísima, la historia te está quedando fantástica, una lástima no tener tiempo para entrar más a menudo a leerte.

Sigue escribiendo, que escupir letras tan bien escritas purifica alma, cuerpo y mente.

Nos vemos pronto, un besazo.

estherysumundo dijo...

Hola guapísima, la historia te está quedando fantástica, una lástima no tener tiempo para entrar más a menudo a leerte.

Sigue escribiendo, que escupir letras tan bien escritas purifica alma, cuerpo y mente.

Nos vemos pronto, un besazo.